Parador Río Deva 

En Liébana, a los pies de ese vertiginoso murallón de calizas carboníferas que forman los macizos central y oriental de los Picos de Europa, se alza el parador Río Deva, punto de partida ideal para emprender excursiones en plena naturaleza.

Como es habitual en las construcciones de montaña, el edificio está conformado exteriormente por piedra y pizarra, caracterizado por sus amplias galerías acristaladas.

Las setenta y siete habitaciones, que recientemente han sido renovadas al igual que el resto de las dependencias, son sencillas y cálidas, con suelo y muebles de madera en tonos claros. Desde ellas se disfruta de fantásticas vistas hacia los imponentes Picos de Europa o hacia las altas y verdes montañas del valle de Liébana.

Entre las comidas típicas figura el cordero lechal asado, el solomillo al queso de Cabrales, las judías verdes a la cántabra, el salmón con setas, la tabla de quesos de Liébana, carnes de caza como el jabalí o el corzo; todo regado con los afamados vinos de Rioja.

Después del festín, puedes subirte al teleférico, situado a unos metros del Parador, que termina en el mirador del Cable a unos 1850 metros, donde hay una cafetería con excelentes vistas panorámicas, y desde donde se pueden emprender innumerables excursiones de montaña.

[ratings]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies