Parador de Ávila

El parador Raimundo de Borgoña en Ávila está situado al norte del recinto amurallado, en el mismo centro de la población, y está instalado en un palacio del siglo XVI conocido como “Piedras Albas” por el pálido cromatismo de sus piedras.

El nombre del establecimiento hace referencia al conquistador de la ciudad, Raimundo de Borgoña, promotor igualmente de las murallas, dentro de las cuales se integra perfectamente la fachada del parador.

Reformado por completo entre 1995 y 1996, sus dependencias, entre las que destaca el patio acristalado, se modernizaron adaptándose a criterios más amables y actuales, con colores vistosos, pero respetando el estilo renacentista abulense.

De las sesenta y una habitaciones, las que se encuentran en la torre tienen vistas hacia el exterior o hacia el jardín y están decoradas, como el resto de las dependencias, en estilo castellano.

Ávila, gastronómicamente hablando, constituye una síntesis de las culturas árabe, cristiana y judía, todas ellas pobladoras de su suelo. Entre los productos originales de esta zona sobresalen las carnes y las famosísimas judías de El Barco.

Entre los platos representativos de la provincia destacan el cochinillo asado, la caldereta, las patatas revolconas y las truchas del Tormes. En el terreno de la repostería, se merecen una mención aparte las yemas de Ávila cuya tradición se remonta más de un siglo.

[ratings]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies